Techos continuos y registrables

Los falsos techos no cumplen exclusivamente funciones estéticas o decorativas, sino que puede colaborar de forma muy importante con el aislamiento termoacústico, acondicionamiento acústico e inclusive con la protección contra el fuego o protección pasiva del recinto en el que está instalado.
Existen varios tipos de sistemas constructivos de falsos techos, que lo podemos resumir en los siguientes:
- Falsos techos resistentes al fuego, generalmente son techos continuos lisos por que han de garantizar no solo su resistencia al contacto directo con el fuego unos determinados minutos manteniendo su integridad, sino que han de ser igualmente estanco al paso de llama y sobre todo al humo.
- Falsos techos continuos, generalmente formados por placas lisa de escayola o placas de yeso lisas o perforadas, atornilladas a una perfilería galvanizada que queda oculta, y posteriormente se aplica un tratamiento de las juntas de dichas placas. En el caso de las placas de yeso perforadas, dejan expuesta una superficie que contiene velos acústicos y materiales absorbentes que colaboran de forma muy importante con el acondicionamiento acústico del recinto donde están instalados.
- Falsos techos registrables, formados por placas modulares, generalmente 600×600 mm, suspendidos o apoyados sobre una perfilería lacada, que permiten el desmontaje del techo y poder acceder a las instalaciones que ocultan bajo forjado.
- Falsos techos acústicos, tanto en el caso de los continuos como registrables, están compuestos por materiales porosos absorbentes o bien están perforados o ranurados y exponen unos velos con materiales absorbentes, siendo su colaboración al acondicionamiento acústico y a la reducción de los tiempos de reverberación, determinantes.